sino por un avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero,
¡déle Dios mal galardón!
Cabellos de mi cabeza15
lléganme al corvejón;
los cabellos de mi barba
por manteles tengo yo:
las uñas de las mis manos
por cuchillo tajador.
sino por un avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero,
¡déle Dios mal galardón!
Cabellos de mi cabeza15
lléganme al corvejón;
los cabellos de mi barba
por manteles tengo yo:
las uñas de las mis manos
por cuchillo tajador.