que me lleve una embajada
á mi esposa Leonor,
que me envíe una empanada,
no de truchas ni salmón,
sino de una lima sorda
y de un pico tajador:
la lima para los hierros,
y el pico para el torreón!—
Oídolo había el rey,
mandóle quitar la prisión.
que me lleve una embajada
á mi esposa Leonor,
que me envíe una empanada,
no de truchas ni salmón,
sino de una lima sorda
y de un pico tajador:
la lima para los hierros,
y el pico para el torreón!—
Oídolo había el rey,
mandóle quitar la prisión.