Y de más cerca le mira

La cristiana esclava Aldara,

Con su señora se encara,

Y así la dice, y suspira: 20

—Señora, sueños no son;

Así los cielos, vencidos

De mi ruego y aflicción,

Acerquen á mis oídos

Las campanas de León, 25

Como ese doncel, que ufano