De la corte de Fernando,
El cristiano, apenas vivo,
Está á Jimena adorando
Y en su memoria cautivo.
Tal vez á Madrid se acerca
Con frecuentes correrías
Y todo en torno la cerca;
Observa sus saetías,
Arroyadas y ancha alberca.
Por eso le ha conocido:
De la corte de Fernando,
El cristiano, apenas vivo,
Está á Jimena adorando
Y en su memoria cautivo.
Tal vez á Madrid se acerca
Con frecuentes correrías
Y todo en torno la cerca;
Observa sus saetías,
Arroyadas y ancha alberca.
Por eso le ha conocido: