Que en tal instante se oyó

Fué tanta, que parecía

Que honda mina reventó,

Ó el monte y valle se hundía.

Á caballo como estaba

Rodrigo, el lazo alcanzó

Con que el toro se adornaba:

En su lanza le clavó

Y á los balcones llegaba.

Y alzándose en los estribos,