Mas sin osar murmurarla;

Que como el oro más puro

No sufre una leve mancha.

Bien haya tu gentileza,

Una y mil veces bien haya,

Y abrase la envidia al pueblo,

Hermosísima aldeana.

Toda, toda eres perfecta,

Toda eres donaire y gracia,

El amor vive en tus ojos