Del sol, en la alta cumbre
Del riscoso y pinífero Fuenfría,
Allí volaré yo, y allí cantando15
Con voz que atruene en rededor la sierra,
Lanzaré por los campos castellanos
Los ecos de la gloría y de la guerra.
¡Guerra, nombre tremendo, ahora sublime,
Único asilo y sacrosanto escudo20
Al ímpetu sañudo
Del fiero Atila que á occidente oprime!