Y el valor exhalando que se encierra

Dentro del hueco de sus tumbas frías,

En fiera y ronca voz pronuncian: «¡Guerra!

¡Pues qué! ¿Con faz serena

Vierais los campos devastar opimos,

Eterno objeto de ambición ajena,

Herencia inmensa que afanando os dimos?

Despertad, raza de héroes: el momento

Llegó ya de arrojarse á la victoria;

Que vuestro nombre eclipse nuestro nombre,