Que con su arada faz respeto imprime,

Juntos amarra su dogal tirano.

En balde, en balde gime,

De los duros satélites en torno,

La triste madre, la afligida esposa.

Con doliente clamor, la pavorosa

Fatal descarga suena,

Que á luto y llanto eterno la condena.

¡Cuánta escena de muerte! ¡cuánto estrago!

¡Cuántos ayes doquier! Despavorido