¡Oh sombras infelices

De los que aleve y bárbara cuchilla

Robó á los dulces lares!

¡Sombras inultas que en fugaz gemido

Cruzáis los anchos campos de Castilla!

La heroica España, en tanto que al bandido

Que á fuego y sangre, de insolencia ciego,

Brindó felicidad, á sangre y fuego

Le retribuye el don, sabrá piadosa

Daros solemne y noble monumento.