Escrito sobre la tez.

Porque tú, ¡oh Dios! le robaste

Cuanto los hombres adoran;

Tú en el mundo le arrojaste

Para que muriera en él;

Tú le dijiste que el hombre

Era en la tierra su hermano;

Mas él no encuentra ese nombre

En sus recuerdos de hiel.

Tú le has dicho que eligiera