Ha de llevar el bien que no gocemos,
Y ha de apagar placeres y dolores.
Cantemos de nosotros olvidados,
Hasta que el son de la fatal campana
Toque á morir... Cantemos descuidados,
Que el sol de ayer no alumbrará mañana.
LA FUENTE
Huye la fuente al manantial ingrata
El verde musgo en derredor lamiendo,
Y el agua limpia en su cristal retrata