Cual si por las hondas calles

Hirviera del mar la espuma.

¡Qué dulce es dormir en calma

Cuando á lo lejos susurran

Los álamos que se mecen,

Las aguas que se derrumban!

Se sueñan bellos fantasmas

Que el sueño del triste endulzan,

Y en tanto que sueña el triste,

No le aqueja su amargura.