Y huyeron, en el embozo
Velando la catadura.
II
Clara, apacible y serena
Pasa la siguiente tarde,
Y el sol tocando su ocaso
Apaga su luz gigante:
Se ve la imperial Toledo
Dorada por los remates,
Como una ciudad de grana
Y huyeron, en el embozo
Velando la catadura.
II
Clara, apacible y serena
Pasa la siguiente tarde,
Y el sol tocando su ocaso
Apaga su luz gigante:
Se ve la imperial Toledo
Dorada por los remates,
Como una ciudad de grana