De ver al hijo convertirse en mozo,

Mientras que al verme yo en vuestra presencia

Siento mi dicha ahogada en el sollozo

De una temida ausencia.

XVIII

Si el vigor juvenil volver de nuevo

Pudiese á vuestra edad, ¿por qué estas penas?

Yo os daría mi sangre de mancebo,

Tornando así con ella á vuestras venas

Esta vida que os debo.