—«Si aplacar al destino es imposible,
¿Para qué amarnos tanto?»
XXI
Para estar juntos en la vida eterna
Cuando acabe esta vida transitoria:
Si Dios, que el curso universal gobierna,
Nos devuelve en el cielo esta unión tierna,
Yo no aspiro á más gloria.
XXII
Pero en tanto, buen Dios, mi mejor palma