¿Por qué los corazones miserables,

Por qué las almas viles,

En los fieros combates de la vida

Ni luchan ni resisten?

El espíritu humano es más constante

Cuanto más se levanta:

Dios puso el fango en la llanura, y puso

La roca en la montaña.

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La blanca nieve que en los hondos valles