Á orillas de un manso río,

Y su ramaje sombrío

Muy ufano se extendió;

Mas en el sañudo invierno

Subió el río cual torrente,

Y en su túmida corriente

El tierno arbusto llevó.

Reflejando nieve y grana,

Nació garrida y pomposa

En el desierto una rosa,