De la naciente luz á los albores,

Como bandadas de aves fugitivas

Que arrullaron al mar con sus extrañas

Canciones plañideras,

Y que secan al sol las blancas alas

¡Para emprender el vuelo á otras riberas!

¡Allá Méjico está! sobre dos mares

Alzada cual granítica atalaya,

¡Parece que aun espía

La castellana flota que se acerca