Todo en tu suelo es grande,
Los astros que te alumbran desde arriba
Con eterno, sangriento centelleo,
El genio, el heroísmo,
¡Volcán que hizo erupción con ronco estruendo
En la cumbre inmortal de San Mateo!
Tendida al pie del Ande,
Viuda infeliz sobre entreabierta huesa,
Yace la Roma de los Incas, rota
La vieja espada en la contienda grande,