Y aunque es suceso que admira,
No piensen, no, que es mentira,
Que lo cuenta quien lo vio:
Al pie de uno de los cerros
Que batieron aquel día,
Una viejilla vivía,
Que oyó ladrar a los perros;
Y con gana de saber
En qué parara la fiesta,
Y aunque es suceso que admira,
No piensen, no, que es mentira,
Que lo cuenta quien lo vio:
Al pie de uno de los cerros
Que batieron aquel día,
Una viejilla vivía,
Que oyó ladrar a los perros;
Y con gana de saber
En qué parara la fiesta,