LA VUELTA A LA PATRIA
Mirad al peregrino
¡Cuán doliente y trocado!
Apoyándose lento en su cayado
¡Qué solitario va por su camino!
En su primer mañana,
Alma alegre y cantora
Abandonó el hogar, como á la aurora
Deja su nido la avecilla ufana.
Aire y luz, vida y flores,