Ya la risa en sus labios no florece,

Y olvidó la nativa voz del canto.

Hízose pensativo;

Las nubes y las olas

Sus confidentes son, y trata á solas

El sitio más repuesto y más esquivo.

Á su penar responde

En la noche callada,

La estrella que declina fatigada

Y en el materno piélago se esconde.