El plácido fulgor, y en el oriente
Bien como puntos de oro centellaban
Mil estrellas y mil... ¡Oh! yo os saludo,
Fuentes de luz, que de la noche umbría
Ilumináis el velo,
Y sois del firmamento poesía.
Al paso que la luna declinaba,
Y al ocaso fulgente descendía
Con lentitud, la sombra se extendía
Del Popocatepec, y semejaba