La vista en torno; la verde selva,

Florido el prado y el bosque umbrío,

La tierna hierba, la hermosa ñor,

Y la cascada, y el claro río,

Todos me dicen: amor, amor.

Cuando te ausentas, el campo triste

De luto y sombras luego se viste;

Mas si regresas, la primavera

Hace sus galas todas lucir:

¡Oh, nunca, nunca de esta ribera,