Falta matiz alguno; y bebe en ellas

Aromas mil el viento;

Y greyes van sin cuento

Paciendo tu verdura, desde el llano

Que tiene por lindero el horizonte,

Hasta el erguido monte,

De inaccesible nieve siempre cano.

Tú das la caña hermosa,

De do la miel se acendra,

Por quien desdeña el mundo los panales: