Á la puerta del Cielo venden zapatos
para los angelitos que van descalzos.
María, adoraros quería
y os quiero, adorar el cordero,
¡claveles, colorados y verdes,
morados, verdes y colorados!
Á la puerta del Cielo venden zapatos
para los angelitos que van descalzos.
María, adoraros quería
y os quiero, adorar el cordero,
¡claveles, colorados y verdes,
morados, verdes y colorados!