Ciña ¡oh patria! tus sienes de oliva
De la paz el arcángel divino,
Que en el ciélo tu eterno destino
por el dedo de Dios se escribió.
Mas si osare un extraño enemigo
profanar con su planta tu suelo
piensa ¡oh patria querida! que el cielo
un soldado en cada hijo te dió,
un soldado en cada hijo te dió.