D. Forcico.
No, tatita.
Güegüence.
Pues á ganar ò á perder voy à buscar la yunta de botijas de vino.
D. Forcico.
No vaya, tatita, ya me avié de la yunta de botijas de vino.
Güegüence.
A onde te aviastes, muchacho?
D. Forcico.
En casa de un amigo.
D. Forcico.
No, tatita.
Güegüence.
Pues á ganar ò á perder voy à buscar la yunta de botijas de vino.
D. Forcico.
No vaya, tatita, ya me avié de la yunta de botijas de vino.
Güegüence.
A onde te aviastes, muchacho?
D. Forcico.
En casa de un amigo.