Alguacil.

Corriendo y volando, Güegüence.

Güegüence.

¡Ha, muchachos! me hablan?

D. Ambrosio.

Quien te ha de hablar, Güegüence embustero?

Güegüence.

¿Me hablas, Don Forcico?

D. Forcico.

No, tatita, seran los oidos que le chillan.