Güegüence.
Ha! dobles. A! muchachos, sabes doblar?
D. Forcico.
Si, tatita.
Güegüence.
Pues dobla, muchachos, Dios persogue á mi amigo Capn Algl Mor, que ahora endenantes estuvimos tratando y contratando con el, y ya se lo llevó una bola de fuego á mi amigo.
Alguacil.
Para tu cuerpo, Güegüence. Acaso no me cele de dobles.