“Y va el gran Moteçuma atauiado
De manta açul y blanca con gran falda,
De algodon muy sutil y delicado,
Y al remate vna concha de esmeralda;
En la parte que el nudo tiene dado,
Y una tiara á modo de guirnalda,
Zapatos que de oro son las suelas
Asidos con muy ricas correhuelas.”
El Peregrino Indiano, canto 11.

[274] “Satis vultu læto,” says Martyr, “an stomacho sedatus, et an hospites per vim quis unquam libens susceperit, experti loquantur.” De Orbe Novo, dec. 5, cap. 3.

[275] Rel. Seg. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 79.

[276] “Entráron en la ciudad de Méjico á punto de guerra, tocando los atambores, y con banderas desplegadas,” etc. Sahagun, Hist. de Nueva-España, MS., lib. 12, cap. 15.

[277] “Et giardini alti et bassi, che era cosa maravigliosa da vedere.” Rel. d’un gentil’ huomo, ap. Ramusio, tom. iii. fol. 309.

[278] “¿Quien podrá,” exclaims the old soldier, “dezir la multitud de hombres, y mujeres, y muchachos, que estauan en las calles, é açuteas, y en Canoas en aquellas acequias, que nos salian á mirar? Era cosa de notar, que agora que lo estoy escriuiendo, se me representa todo delante de mis ojos, como si ayer fuera quando esto passó.” Hist. de la Conquista, cap. 88.

[279] “Ad spectaculum,” says the penetrating Martyr, “tandem Hispanis placidum, quia diu optatum, Tenustiatanis prudentibus forte aliter, quia verentur fore, vt hi hospites quietem suam Elysiam veniant perturbaturi; de populo secus, qui nil sentit æque delectabile, quàm res novas ante oculos in presentiarum habere, de futuro nihil anxius.” De Orbe Novo, dec. 5, cap. 3.

[280] The euphonious name of Tenochtitlan is commonly derived from Aztec words signifying “the tuna, or cactus, on a rock,” the appearance of which, as the reader may remember, was to determine the site of the future capital. (Toribio, Hist. de los Indios, Parte 3, cap. 7.—Esplic. de la Coleccion de Mendoza, ap. Antiq. of Mexico, vol. iv.) Another etymology derives the word from Tenoch, the name of one of the founders of the monarchy.

[281] [“Por algunos manuscritos que he consultado é investigaciones que he hecho, me inclino á creer, que el templo se estendia desde la esquina de la calle de Plateros y Empedradillo hasta la de Cordobanes; y de P. á O., desde el tercio ó cuarto de la placeta del Empedradillo, hasta penetrar unas cuantas varas hácia el O., dentro de las aceras que miran al P., y forman las calles del Seminario y del Relox.” Ramirez, Notas y Esclarecimientos, p. 103.]

[282] Clavigero, Stor. del Messico, tom. iii. p. 78.—It occupied what is now the corner of the streets “Del Indio Triste” and “Tacuba.”{*} Humboldt, Vues des Cordillères, p. 7, et seq.