[173] "Fue un miserable espectaculo," says an eyewitness; "ver tantos hombres de todas edades, las cabezas baxas, las manos cruzadas y los rostros bañados de lagrimas, con semblante doloroso y triste, viendo que dexaban sus regaladas casas, sus familias, su patria, y tanto bien como tenian, y aun no sabian cierto lo que se haria de sus cabezas."—Marmol, Rebelion de Granada, tom. ii. p. 102.

[174] Ibid. p. 103.—Mendoza, Guerra de Granada, p. 147. Both historians were present on this occasion.

[175] "Los que salieron por todos tres mil i quinientos, el numero de mugeres mucho mayor."—Mendoza, Guerra de Granada, p. 147.

[176] "Muchos murieron por los caminos de trabajo, de cansancio, de pesar, de hambre; a hierro, por mano de los mismos que los havian de guardar, robados, vendidos por cautivos."—Mendoza, Guerra de Granada, p. 148.

[177] "Los enemigos de Dios,"—the charitable phrase by which the Moriscoes, as well as Moors, came now to be denominated by the Christians.

[178] Mendoza, Guerra de Granada, pp. 148-150.

[179] "Quedó grandisima lastima á los que habiendo visto la prosperidad, la policía, y el regalo de las casas, carmenes y guertas, donde los Moriscos tenian todas sus recreaciones y pasatiempos, y desde á pocos dias lo vieron todo asolado y destruido."—Marmol, Rebelion de Granada, tom. ii. p. 104.

[180] "Parecia bien estar sujeta aquella felicisima ciudad á tal destruccion, para que se entienda que las cosas mas esplendidas y floridas entre la gente están mas aparejadas á los golpes de fortuna."—Marmol, ubi supra.

[181] "Armado de unas armas negras de la color del acero, y una celada en la cabeza llena de plumages, y una gruesa lanza en la mano mas recia que larga."—Marmol, Rebelion de Granada, tom. ii. p. 133.

[182] "Andaba Aben Umeya vistoso delante de todos en un caballo blanco con una aljuba de grana vestida, y un turbante Turquesco en la cabeza."—Ibid. p. 134.