The last writer says that, besides the largess to the emperor, the Moriscoes were canny enough to secure the good-will of his ministers by a liberal supply of doubloons to them also.—"Sirvieron al Emperador con ochenta mil ducados. Aprovechóles esto, y buena suma de doblones que dieron a los privados para que Carlos suspendiesse la execucion deste acuerdo."
[7] Calderon, in his "Amar despues de la Muerte," has shed the splendours of his muse over the green and sunny spots that glitter like emeralds amidst the craggy wilds of the Alpujarras,
| "Porque entre puntas y puntas |
| Hay valles que la hermosean, |
| Campos que la fertilizan, |
| Jardines que la deleitan. |
| Toda ella está poblada |
| De villages y de aldeas; |
| Tal, que, cuando el sol se pono |
| A las vislumbres que deja, |
| Parecen riscos nacidos |
| Cóncavos entre las peñas, |
| Que rodaron de la cumbre |
| Aunque á la falda no llegán." |
[8] Señor de Gayangos, correcting a blunder of Casiri on the subject, tells us that the Arabic name of the Alpujarras was Al-busherât, signifying "mountains abounding in pastures."—See that treasure of Oriental learning, the History of the Mohammedan Dynasties in Spain (London, 1843), vol. ii. p. 515.
[9] Such was the exemption from certain duties paid by the Christians in their trade with the Barbary coast—a singular and not very politic provision.—"Que si los Moros que entraren debaxo de estas capitulaciones y conciertos, quisieren ir con sus mercaderias á tratar y contratar en Berbería, se les dará licencia para poderlo hacer libremente, y lo mesmo en todos los lugares de Castilla y de la Andalucía, sin pagar portazgos, ni los otros derechos que los Christianos acostumbran pagar."—Marmol, Rebelion de los Moriscos, tom. i. p. 93.
[10] Such is the opinion expressed by the author of the "Advertimientos," whose remarks—having particular reference to Valencia—are conceived in a spirit of candour, and of charity towards the Moslems, rarely found in a Spaniard of the sixteenth century.—"De donde," he says, "colije claramente que el no sanar estos enfermos hasta agora no se puede imputar á ser incurable la enfermedad, si no á averse errado la cura, y tambien se vee que hasta oy no estan bastamente descargados delante de Dios nuestro Señor aquellos à quien toca este negocio, pues no han puesto los medios que Christo nuestro Señor tiene ordenados para la cura de este mal."—MS.
[11] "Forzandoles con injurias y penas pecuniarias y justiciando á algunos de ellos."—Ibid.
Mendoza, speaking of a somewhat later period, just before the outbreak, briefly alludes to the fact that the Inquisition was then beginning to worry the Moriscoes more than usual:—"Porque la Inquisición los comenzó á apretar mas de lo ordinario."—Guerra de Granada (Valencia, 1776), p. 20.
[12] Marmol, Rebelion de los Moriscos, tom. i. p. 135.
[13] Ibid. tom. ii. p. 338.—Ordenanzas de Granada, fol. 375, ap. Circourt, Hist. des Arabes d'Espagne (Paris, 1846), tom. ii. p. 267.