[36] "Era mancebo de veinte y dos años, de poca barba, color moreno, verdinegro, cejijunto, ojos negros y grandes, gentil hombre de cuerpo: mostraba en su talle y garbo ser de sangre real, como en verdad lo era, teniendo los pensamientos correspondientes."—Hita, Guerras de Granada, tom. ii. p. 13.
Few will be disposed to acquiesce in the savage tone of criticism with which the learned Nic. Antonio denounces Hita's charming volumes as "Milesian tales, fit only to amuse the lazy and the listless." (Bibliotheca Nova, tom. i. p. 536.) Hita was, undoubtedly, the prince of romancers; but fiction is not falsehood; and when the novelist, who served in the wars of the Alpujarras, tells us of things which he professes to have seen with his own eyes, we may surely cite him as an historical authority.
[37] "Usava de blandura general; queria ser tenido por Cabeza, i no por Rei: la crueldad, la codicia cubierta engañó á muchos en los principios."—Mendoza, Guerra de Granada, p. 129.
[38] Ibid. p. 40.
The ceremonies of the coronation make, of course, a brave show in Rufo's epic. One stanza will suffice:—
| "Entonces con aplauso le pusieron |
| Al nuevo Rey de purpura un vestido, |
| Y a manera de beca le ciñeron |
| Al cuello y ombros un cendal bruñido, |
| Quatro vanderas a sus pies tendieron, |
| Una házia el Levante esclarecido, |
| Otra a do el sol se cubre en negro velo, |
| Y otras dos a los polos dos del cielo." |
| La Austriada, fol. 24. |
[39] "Tal era la antigua ceremonia con que eligian los reyes de la Andalucia, i despues los de Granada."—Mendoza, Guerra de Granada, p. 40.
| "Que en la agricultura tienen |
| Tal estudio, tal destreza, |
| Que á preñeces de su hazada |
| Hacen fecundas las piedras." |
| Calderon, Amar despues de la Muerte, Jornada ii. |