[1340] "No avia hombre que no truxesse aljuba, el que menos de grana, muchos de tela de oro, y de plata, y damasco carmesi, y muy buenas escopetas de fez, cimitaras de Alexandria, y de Damasco, arcos muy finos, y muy ricos turbantes." Balbi, Verdadera Relacion, fol. 70.

[1341] "Cargadas de gente muy luzida, vista por cierto muy linda, sino fuera tan peligrosa." Ibid., ubi supra.

[1342] "Nuestro predicador fray Ruberto, el qual en todo el assalto yva por todas las postas con un crucifixo en la una mano, y la espada en la otra: animandonos a bien morir, y pelear por la fe de Iesu Christo: y fue herido este dia su paternidad." Ibid., fol. 73.

[1343] "Echo nueve barcas delas mayores a fondo que no se salvo ninguno, y auria en estas barcas ochocientos Turcos." Ibid., fol. 72.

[1344] This seems to have been Balbi's opinion.—"En conclusion, la casa mata del comendador Guiral fue este dia a juyzio de todos la salvacion de la Isla, porque si las barcas ya dichas echavan su gēte en tierra, no les pudieramos resistir en ninguna manera." Ibid., fol. 73.

[1345] Vertot, Knights of Malta, vol. III. p. 13.

[1346] Compare Vertot, Knights of Malta, vol. III. p. 13, and Balbi, Verdadera Relacion, fol. 73.—The latter chronicler, for a wonder, raises the sum total of the killed to a somewhat higher figure than the abbé,—calling it full four thousand.

[1347] The particulars of the assaults on St. Michael and the Spur are given by Balbi, Verdadera Relacion, fol. 61-74; and with more or less inaccuracy by Vertot, Knights of Malta, vol. III. pp. 8-13; Calderon, Gloriosa Defensa de Malta, pp. 110-116; De Thou, Histoire Universelle, tom. V. pp. 72-74; Cabrera, Filipe Segundo, lib. V. cap. 26; Herrera, Historia General, lib. XII. cap. 7; Sagredo, Monarcas Othomanos, p. 246; Campana, Vita di Filippo Secondo, tom. II. p. 160.

[1348] Cruel indeed, according to the report of Balbi, who tells us that the Christians cut off the ears of the more refractory, and even put some of them to death,—pour encourager les autres.—"Han muerto en esta jornada al trabajo mas de quinientos esclavos; mas los pobres llegaron atal de puros cansados y acabados del trabajo continuo, que no podían estar en pie, y se dexavan cortar las orejas y matar por no poder trabajar mas." Balbi, Verdadera Relacion, fol. 66.

[1349] Ibid., fol. 67, 77.—Vertot, Knights of Malta, vol. III. p. 18.—Campana, Vita di Filippo Secondo, tom. II. p. 160.