Ni ménos jactancia ni otra osadía,

Muy alto Señor del cielo, me invia

De presto torrente que pueda escrebir.

Chorro de gracia me quiera venir,

Sanando mi lengua de toda torpeza,

Sonando mi voz con grande viveza

Pueda tus dones dar bien á sentir.

¶ Con esta extrañeza que aquí ha parecido,

Bramen y giman los poco prudentes,

Oyendo que vive ya entre las gentes