Defpues que vimos raftro claro de Chriftianos, i entendimos, que tan cerca eftabamos de ellos, dimos muchas gracias à Dios Nueftro Señor, por querernos facar de tan trifte, i miferable captiverio; i el placer que de efto fentimos, juzguelo cada vno, quando penfare el tiempo que en aquella Tierra eftuvimos, i los peligros, i trabajos porque pafamos. Aquella noche Yo roguè à vno de mis Compañeros, que fuefe tras los Chriftianos, que iban por donde nofotros dexabamos la Tierra afegurada, i havia tres dias de camino. A ellos fe les hiço de mal efto, efcufandofe por el canfancio, i trabajo: i aunque cada vno de ellos lo pudiera hacer mejor que Yo, por fer mas recios, i mas moços, mas vifta fu voluntad, otro dia por la mañana tomè conmigo al Negro, i once Indios, i por el raftro que hallaba, figuiendo à los Chriftianos, pasè por tres Lugares, donde havian dormido: i efte dia anduve diez Leguas; i otro dia de mañana alcancè quatro Chriftianos de Caballo, que refcibieron gran alteracion de verme tan eftrañamente veftido, i en compañia de Indios. Eftuvieronme mirando mucho efpacio de tiempo, tan atonitos, que ni me hablaban, ni acertaban à preguntarme nada. Yo les dixe, que me llevafen adonde eftaba fu Capitan: i afi fuimos media Legua de alli, donde eftaba Diego de Alcaràz, que era el Capitan; i defpues de haverlo hablado, me dixo, que eftaba mui perdido alli, porque havia muchos dias, que no havia podido tomar Indios, i que no havia por donde ir, porque entre ellos començaba à haver necefidad, i hambre; Yo le dixe, como atràs quedaban Dorantes, i Caftillo, que eftaban diez Leguas de alli, con muchas Gentes, que nos havian traìdo: i èl embiò luego tres de Caballo, i cinquenta Indios, de los que ellos traìan: i el Negro bolviò con ellos para guiarlos, i Yo quedè alli, i pedì, que me diefen por Teftimonio el Año, i el Mes, i Dia, que alli havia llegado, i la manera en que venia, i anfi lo hicieron. De efte Rio, hafta el Pueblo de los Chriftianos, que fe llama Sant Miguèl, que es de la Governacion de la Provincia, que dicen la Nueva Galicia, ai treinta Leguas.
CAP. XXXIV. De como embiè por los Chriftianos.
Pafados cinco dias, llegaron Andrès Dorantes, i Alonfo del Caftillo, con los que havian ido por ellos, i traìan configo mas de feifcientas Perfonas, que eran de aquel Pueblo, que los Chriftianos havian hecho fubir al Monte, i andaban efcondidos por la Tierra, i los que hafta alli con nofotros havian venido, los havian facado de los Montes, i entregado à los Chriftianos, i ellos havian defpedido todas las otras Gentes, que hafta alli havian traìdo; i venidos adonde Yo eftaba, Alcaràz me rogò, que embiafemos à llamar la Gente de los Pueblos, que eftàn à vera del Rio, que andaban afcondidos por los Montes de la Tierra, i que les mandafemos que truxefen de comer, aunque efto no era menefter, porque ellos fiempre tenian cuidado de traernos todo lo que podian; i embiamos luego nueftros Menfageros à que los llamafen, i vinieron feifcientas Perfonas, que nos truxeron todo el Maìz que alcançaban, i traìanlo en vnas ollas tapadas con barro, en que lo havian enterrado, i efcondido, i nos truxeron todo lo mas que tenian, mas nofotros no quifimos tomar de todo ello, fino la comida, i dimos todo lo otro à los Chriftianos, para que entre sì lo repartiefen; i defpues de efto pafamos muchas, i grandes pendencias con ellos, porque nos querian hacer los Indios que traìmos Efclavos; i con efte enojo, al partir dexamos muchos Arcos Turquefcos, que traìamos, i muchos Çurrones, i Flechas, i entre ellas las cinco de las Efmeraldas, que no fe nos acordò de ellas, i anfi las perdimos. Dimos à los Chriftianos muchas Mantas de Vaca, i otras cofas que traìamos: vimonos con los Indios en mucho trabajo, porque fe bolviefen à fus Cafas, i fe afegurafen, i fembrafen fu Maìz. Ellos no querian fino ir con nofotros, hafta dexarnos, como acoftumbraban, con otros Indios; porque fi fe bolviefen fin hacer efto, temian que fe moririan, que para ir con nofotros no temian à los Chriftianos, ni à fus Lanças. A los Chriftianos les pefaba de efto, i hacian, que fu Lengua les dixefe, que nofotros eramos de ellos mifmos, i nos haviamos perdido muchos tiempos havia, i que eramos Gente de poca fuerte, i valor, i que ellos eran los Señores de aquella Tierra, à quien havian de obedefcer, i fervir. Mas todo efto los Indios tenian en mui poco, ò nonada de lo que les decian: antes vnos con otros, entre sì platicaban, diciendo, que los Chriftianos mentian, porque nofotros veniamos de donde falia el Sol, i ellos donde fe pone: i que nofotros fanabamos los enfermos, i ellos mataban los que eftaban fanos: i que nofotros veniamos defnudos, i defcalços, i ellos veftidos, i en Caballos, i con Lanças: i que nofotros no teniamos cobdicia de ninguna cofa, antes todo quanto nos daban, tornabamos luego à dàr, i con nada nos quedabamos, i los otros no tenian otro fin, fino robar todo quanto hallaban, i nunca daban nada à nadie; i de efta manera relataban todas nueftras cofas, i las encarefcian por el contrario de los otros; i afi les refpondieron à la Lengua de los Chriftianos, i lo mifmo hicieron faber à los otros, por vna Lengua, que entre ellos havia, con quien nos entendiamos, i aquellos que la vfan llamamos propriamente Primahaitu (que es como decir Vafcongados) la qual mas de quatrocientas Leguas de las que anduvimos, hallamos vfada entre ellos, fin haver otra por todas aquellas Tierras. Finalmente nunca pudo acabar con los Indios creer, que eramos de los otros Chriftianos, i con mucho trabajo, i importunacion los hecimos bolver à fus Cafas, i les mandamos, que fe afegurafen, i afentafen fus Pueblos, i fembrafen, i labrafen la Tierra, que de eftàr defpoblada eftaba ià mui llena de Monte, la qual fin dubda es la mejor de quantas en eftas Indias ai, i mas fertil, i abundofa de Mantenimientos, i fiembran tres veces en el Año. Tiene muchas Frutas, i mui hermofos Rios, i otras muchas Aguas mui buenas. Ai mueftras grandes, i feñales de Minas de Oro, i Plata: la Gente de ella es mui bien acondicionada: firven à los Chriftianos (los que fon Amigos) de mui buena voluntad. Son mui difpueftos mucho mas que los de Mexico; i finalmente, es Tierra, que ninguna cofa le falta; para fer mui buena. Defpedidos los Indios, nos dixeron, que harian lo que mandabamos, i afentarian fus Pueblos, fi los Chriftianos los dexaban; i Yo afi lo digo, i afirmo por mui cierto, que fi no lo hicieren, ferà por culpa de los Chriftianos.
Defpues que hovimos embiado à los Indios en paz, i regraciadoles el trabajo, que con nofotros havian pafado, los Chriftianos nos embiaron (debaxo de cautela) à vn Cebreros, Alcalde, i con èl otros dos. Los quales nos llevaron por los Montes, i defpoblados, por apartarnos de la converfacion de los Indios, i porque no viefemos, ni entendiefemos lo que de hecho hicieron: donde parefce quanto fe engañan los penfamientos de los Hombres, que nofotros andabamos à les bufcar libertad, i quando penfabamos que la teniamos, fucediò tan al contrario, porque tenian acordado de ir à dàr en los Indios que embiabamos, afegurados, i de paz; i anfi como lo penfaron, lo hicieron: llevaronnos por aquellos Montes dos dias, fin Agua, perdidos, i fin camino, i todos penfamos perefcer de fed, i de ella fe nos ahogaron fiete Hombres, i muchos Amigos, que los Chriftianos traìan configo, no pudieron llegar hafta otro dia à medio dia, adonde aquella noche hallamos nofotros el Agua: i caminamos con ellos veinte i cinco Leguas, poco mas, ò menos; i al fin de ellas llegamos à vn Pueblo de Indios de Paz; i el Alcalde que nos llevaba nos dexò alli, i el pasò adelante otras tres Leguas à vn Pueblo, que fe llamaba Culiaçàn, adonde eftaba Melchior Diaz, Alcalde Maior, i Capitan de aquella Provincia.
CAP. XXXV. De como el Alcalde Maior nos refcibiò bien la noche que llegamos.
Como el Alcalde Maior fue avifado de nueftra falida, i venida, luego aquella noche partiò, i vino adonde nofotros eftabamos, i llorò mucho con nofotros, dando loores à Dios Nueftro Señor, por haver vfado de tanta mifericordia con nofotros, i nos hablò, i tratò mui bien; i de parte del Governador Nuño de Guzmàn, i fuia, nos ofrefciò todo lo que tenia, i podia: i moftrò mucho fentimiento de la mala acogida, i tratamiento, que en Alcaràz, i los otros haviamos hallado; i tuvimos por cierto, que fi èl fe hallàra alli, fe efcufara lo que con nofotros, i con los Indios fe hiço; i pafada aquella noche, otro dia nos partimos, i el Alcalde Maior nos rogò mucho, que nos detuviefemos alli, i que en efto hariamos mui gran fervicio à Dios, i á V. Mag. porque la Tierra eftaba defpoblada, fin labrarfe, i toda mui deftruìda, i los Indios andaban efcondidos, i huìdos por los Montes, fin querer venir à hacer afiento en fus Pueblos, i que los embiafemos à llamar, i les mandafemos, de parte de Dios, i de V. Mag. que viniefen, i poblafen en lo llano, i labrafen la Tierra. A nofotros nos parefciò efto mui dificultofo de poner en efecto, porque no traìmos Indio ninguno de los nueftros, ni de los que nos folian acompañar, i entender en eftas cofas. En fin, aventuramos à efto dos Indios de los que traìan alli captivos, que eran de los mifmos de la Tierra, i eftos fe havian hallado con los Chriftianos, quando primero llegamos à ellos, i vieron la Gente que nos acompañaba, i fupieron de ellos la mucha autoridad, i dominio, que por todas aquellas Tierras haviamos traìdo, i tenido, i las maravillas, que haviamos hecho, i los enfermos que haviamos curado, i otras muchas cofas; i con eftos Indios mandamos à otros del Pueblo, que juntamente fuefen, i llamafen los Indios, que eftaban por las Sierras alçados, i los del Rio de Petaan, donde haviamos hallado à los Chriftianos, i que les dixefen, que viniefen à nofotros, porque les queriamos hablar; i para que fuefen feguros, i los otros viniefen, les dimos vn Calabaçon de los que nofotros traìamos en las manos (que era nueftra principal infignia, i mueftra de gran eftado) i con efte ellos fueron, i anduvieron por alli fiete dias, i al fin de ellos vinieron, i truxeron configo tres Señores de los que eftaban alçados por las Sierras, que traìan quince Hombres, i nos truxeron Cuentas, i Turquefas, i Plumas; i los Menfageros nos dixeron, que no havian hallado à los Naturales del Rio donde haviamos falido, porque los Chriftianos los havian hecho otra vez huir à los Montes; i el Melchior Diaz dixo à la Lengua, que de nueftra parte les hablafe à aquellos Indios, i les dixefe, como venia de parte de Dios, que eftà en el Cielo, i que haviamos andado por el Mundo muchos Años, diciendo à toda la Gente, que haviamos hallado, que creiefen en Dios, i lo firviefen, porque era Señor de todas quantas cofas havia en el Mundo, i que èl daba galardon, i pagaba à los buenos, i pena perpetua de fuego à los malos; i que quando los buenos morian, los llevaba al Cielo, donde nunca nadie moria, ni tenian hambre, ni frio, ni fed, ni otra necefidad ninguna, fino la maior gloria, que fe podria penfar; i que los que no le querian creer, ni obedefcer fus Mandamientos, los echaba debaxo la Tierra, en compañia de los Demonios, i en gran fuego, el qual nunca fe havia de acabar, fino atormentarlos para fiempre; i que allende de efto, fi ellos quifiefen fer Chriftianos, i fervir à Dios, de la manera que les mandafemos, que los Chriftianos les ternian por Hermanos, i los tratarian mui bien, i nofotros les mandariamos, que no les hiciefen ningun enojo, ni los facafen de fus Tierras, fino que fuefen grandes Amigos fuios: mas que fi efto no quifiefen hacer, los Chriftianos les tratarian mui mal, i fe los llevarian por Efclavos à otras Tierras. A efto refpondieron à la Lengua, que ellos ferian mui buenos Chriftianos, i fervirian à Dios; i preguntados en què adoraban, i facrificaban, i à quien pedian el Agua para fus Maìçales, i la falud para ellos? Refpondieron, que à vn Hombre que eftaba en el Cielo. Preguntamosles, como fe llamaba? Y dixeron, que Aguar, i que creìan, que èl havia criado todo el Mundo, i las cofas de èl. Tornamosles à preguntar, como fabian efto? Y refpondieron, que fus Padres, i Abuelos fe lo havian dicho, que de muchos tiempos tenian noticia de efto, i fabian, que el Agua, i todas las buenas cofas las embiaba aquel. Nofotros les diximos, que aquel que ellos decian, nofotros lo llamabamos Dios, i que anfi lo llamafen ellos, i lo firviefen, i adorafen como mandabamos, i ellos fe hallarian mui bien de ello. Refpondieron, que todo lo tenian mui bien entendido, i que afi lo harian; i mandamosles, que baxafen de las Sierras, i viniefen feguros, i en paz, i poblafen toda la Tierra, i hiciefen fus Cafas, i que entre ellas hiciefen vna para Dios, i pufiefen à la entrada vna Cruz, como la que alli teniamos, i que quando viniefen alli los Chriftianos, los faliefen à refcebir con las Cruces en las manos, fin los Arcos, i fin Armas, i los llevafen à fus Cafas, i les diefen de comer de lo que tenian, i por efta manera no les harian mal, antes ferian fus Amigos; i ellos dixeron, que anfi lo harian como nofotros lo mandabamos: i el Capitan les diò Mantas, i los tratò mui bien; i afi fe bolvieron, llevando los dos, que eftaban captivos, i havian ido por Menfageros. Efto pasò en prefencia del Efcrivano, que alli tenian, i otros muchos Teftigos.
CAP. XXXVI. De como hecimos hacer Iglefias en aquella Tierra.
Como los Indios fe bolvieron, todos los de aquella Provincia, que eran Amigos de los Chriftianos, como tuvieron noticia de nofotros, nos vinieron à vèr, i nos truxeron Cuentas, i Plumas; i nofotros les mandamos, que hiciefen Iglefias, i pufiefen Cruces en ellas, porque hafta entonces no las havian hecho; i hecimos traer los Hijos de los Principales Señores, i baptiçarlos; i luego el Capitan hiço Pleito omenage à Dios, de no hacer, ni confentir hacer entrada ninguna, ni tomar Efclavo por la Tierra, i Gente, que nofotros haviamos afegurado; i que efto guardaria, i cumpliria, hafta que fu Mageftad, i el Governador Nuño de Guzmàn, ò el Viforrei en fu nombre proveiefen en lo que mas fuefe fervicio de Dios; i de fu Mag. i defpues de bautiçados los Niños, nos partimos para la Villa de Sant Miguèl, donde como fuimos llegados vinieron Indios, que nos dijeron, como mucha Gente bajaba de las Sierras, i poblaban en lo llano, i hacian Iglefias, i Cruces, i todo lo que les haviamos mandado: i cada Dia teniamos nuevas de como efto fe iba haciendo, i cumpliendo mas enteramente; i pafados quince Dias, que alli aviamos eftado, llegò Alcaraz con los Chriftianos que havian ido en aquella entrada, i contaron al Capitan, como eran bajados de las Sierras los Indios, i havian poblado en lo llano, i havian hallado Pueblos con mucha Gente, que de primero eftaban defpoblados, i defiertos, i que los Indios les falieron à recibir con Cruces en las manos, i los llevaron à fus Cafas, i les dieron de lo que tenian, i durmieron con ellos alli aquella noche. Efpantados de tal novedad, i de que los Indios les dixeron, como eftaban ià afegurados, mandò que no les hiciefen mal, i anfi fe defpidieron. Dios Nueftro Señor por fu infinita mifericordia quiera, que en los dias de V. Mageftad, i debajo de vueftro Poder, i Señorìo, eftas Gentes vengan à fer verdaderamente, i con entera voluntad fujetas al verdadero Señor que las criò, i redimiò. Lo qual tenemos por cierto que afi ferà, i que V. Mageftad ha de Ser el que lo ha de poner en efecto (que no ferà tan dificil de hacer) porque dos mil Leguas que anduvimos por Tierra, i por la Mar en las Barcas, i otros diez Mefes que defpues de falidos de Captivos, fin parar anduvimos por la Tierra, no hallamos Sacrificios, ni Idolatria. En efte tiempo travefamos de vna Mar à otra; i por la noticia que con mucha diligencia alcançamos à entender de vna Cofta à la otra, por lo mas ancho, puede haver docientas Leguas: i alcançamos à entender, que en la Cofta del Sur, ai Perlas, i mucha riqueça, i que todo lo mejor, i mas rico eftà cerca della. En la Villa de Sant Miguèl eftuvimos hafta quince Dias del Mes de Maio; i la caufa de detenernos alli tanto, fue porque de alli hafta la Ciudad de Compoftela, donde el Governador Nuño de Guzman refidia, ai cien Leguas, i todas fon defpobladas, i de enemigos: i ovieron de ir con nofotros Gente, con que iban veinte de Caballo, que nos acompañaron hafta quarenta Leguas: i de alli adelante vinieron con nofotros feis Chriftianos, que traìan quinientos Indios hechos Efclavos; i llegados en Compoftela, el Governador nos refcibiò mui bien, i de lo que tenia nos diò de veftir: lo qual Yo por muchos Dias no pude traer, ni podiamos dormir fino en el fuelo: i pafados diez, ò doce Dias, partimos para Mexico, i por todo el camino fuimos bien tratados de los Chriftianos, i muchos nos falian à vèr por los Caminos, i daban gracias à Dios de avernos librado de tantos peligros. Llegamos à Mexico Domingo, vn Dia antes de la Vifpera de Santiago, donde del Viforei, i del Marquès de el Valle fuimos mui bien tratados, i con mucho placer refcibidos, i nos dieron de veftir, i ofrefcieron todo lo que tenian, i el Dia de Santiago ovo Fiefta, i juego de Cañas, i Toros.
CAP. XXXVII. De lo que acontefciò quando me quife venir.
Defpues que defcanfamos en Mexico dos Mefes, Yo me quife venir en eftos Reinos: i iendo à embarcar en el Mes de Octubre, vino vna tormenta que diò con el Navio al travès, i fe perdiò: i vifto efto, acorde de dejar pafar el Invierno, porque en aquellas partes es mui recio tiempo para navegar en èl: i defpues de pafado el Invierno por Quarefma, nos partimos de Mexico Andrès Dorantes, i Yo para la Vera-Cruz para nos embarcar, i alli eftuvimos efperando tiempo hafta Domingo de Ramos que nos embarcamos,, i eftuvimos embarcados mas de quince Dias por falta de tiempo; i el Navio en que eftabamos, hacia mucha Agua. Yo me fali de èl, i me pasè à otros de los que eftaban para venir, i Dorantes fe quedò en aquel: i à diez Dias de el Mes de Abril partimos del Puerto tres Navios, i navegamos juntos ciento i cinquenta Leguas: i por el camino los dos Navios hacian mucha Agua, i vna noche nos perdimos de fu conferva; porque los Pilotos, i Maeftros, fegun defpues parefciò, no ofaron pafar adelante con fus Navios, i bolvieron otra vez al Puerto do havian partido, fin darnos cuenta de ello, ni faber mas de ellos, i nofotros feguimos nueftro viage; i à quatro Dias de Maio llegamos al Puerto de la Havana, que es en la Isla de Cuba, adonde eftuvimos efperando los otros dos Navios, creiendo que vernian hafta dos Dias de Junio, que partimos de alli con mucho temor de topar con Francefes, que havia pocos Dias que havian tomado alli tres Navios nueftros: i llegados fobre la Isla de la Belmuda, nos tomò vna tormenta, que fuele tomar à todos los que por alli pafan, la qual es conforme à la Gente, que dicen que en ella anda, i toda vna noche nos tuvimos por perdidos, i plugò à Dios, que venida la mañana cesó la tormenta, i feguimos nueftro camino. A cabo de veinte i nueve Dias que partimos de la Habana, haviamos andado mil i cien Leguas, que dicen que ai de alli hafta el Pueblo de los Açores: i pafando otro Dia por la Isla, que dicen del Cuervo, dimos con vn Navio de Francefes, à hora de medio dia nos començò à feguir, con vna Carabela que traìa, tomada de Portuguefes, i nos dieron caça, i aquella tarde vimos otras nueve Velas, i eftaban tan lejos, que no podimos conocer fi eran Portuguefes, ò de aquellos mifmos que nos feguian: i quando anocheciò, eftaba el Francès à tiro de Lombarda de nueftro Navio; i defque fue obfcuro, hurtamos la derrota, por defviarnos de èl; i como iba tan junto de nofotros, nos viò, i tirò la via de nofotros, i efto hecimos tres, ò quatro veces: i èl nos pudiera tomar fi quifiera, fino que lo dejaba para la mañana. Plugò à Dios, que quando amaneciò, nos hallamos el Francefes, i nofotros juntos, i cercados de las nueve Velas que he dicho, que à la tarde antes aviamos vifto, las quales conofciamos fer de la Armada de Portugal, i dì gracias à Nueftro Señor, por averme efcapado de los trabajos de la Tierra, i peligros de la Mar: i el Francès como conofció fer el Armada de Portugal, foltò la Caravela que traìa tomada, que venia cargada de Negros, la qual traìan configo, para que creiefemos que eran Portuguefes, i la efperafemos; i quando la foltò, dijo al Maeftre, i Piloto de ella, que nofotros eramos Francefes, i de fu conferva: i como dijo efto, metió fesenta remos en fu Navio, i anfi à remo, i à vela fe començò à ir; i andaba tanto, que no fe puede creer; i la Caravela que foltò, fe fue al Galeon, i dijo al Capitan, que el nueftro Navio, i el otro eran de Francefes: i como nueftro Navio arribó al Galeon, i como toda la Armada via que ibamos fobre ellos, teniendo por cierto que eramos Francefes, fe pufieron à punto de Guerra, i vinieron fobre nofotros: i llegados cerca les falvamos. Conofciò que eramos Amigos, fe hallaron burlados por averfeles efcapado aquel Cofario, con aver dicho que eramos Francefes, i de fu compañia, i afi fueron quatro Caravelas tras èl: i llegado à nofotros el Galeon defpues de averles faludado, nos preguntò el Capitan Diego de Silveira, que de donde veniamos, i que Mercaderia traìamos: i le refpondimos, que veniamos de la Nueva-Efpaña, i que traìamos Plata, i Oro: i preguntónos que tanto feria, el Maeftro le dixo que traeria trecientos mil Caftellanos. Refpondió el Capitan: Boa fee, que venis muito ricos, pero tracedes mui ruin Navio, i muito ruin Artilleria, ò fide puta can à renegado Frances, i que bon bocado perdeo, vota Deus. Ora fus pois vos avedes efcapado, feguime, i non vos apartedes de mi, que con aiuda de Deus eu vos porne en Caftela. Y dende à poco bolvieron las Caravelas que havian feguido tras el Francès, porque les parefció que andaba mucho, i por no dejar el Armada que iba en guarda de tres Naos que venian cargadas de Efpeceria; i afi llegamos à la Isla Tercera, donde eftuvimos repofando quince Dias tomando refrefco, i efperando otra Nao, que venia cargada de la India, que era de la conferva de las tres Naos que traìa el Armada: i pafados los quince Dias nos partimos de alli con el Armada, i llegamos al Puerto de Lisbona à nueve de Agofto, Vifpera de Señor Sant Laurencio, Año de mil i quinientos i treinta i fiete Años. Y porque es afi la verdad, como arriba en efta Relacion digo, lo firmè de mi nombre. Cabeça de Vaca. Eftaba firmado de fu nombre, i con el Efcudo de fus Armas, la Relacion donde efte fe facò.