Auctor. Pues no ivan allí más de dos con la criatura. ¿Cómo hacen tantos?
Silv. Mirar, aquella garrafa que traen de agua es la que sobró en el bacin cuando se lavaron los que tienen la criatura, y tráenla á casa, y de allí envíanla al tal y á la tal, y ansí á cuantos quieren, y dicen que por haberse lavado con aquel agua son compadres, y así envian, quién una cana de raso, quién una de paño, quién una de damasco, quién un ducado ó más, y desta manera es como cabeza de lobo para criar la criatura hasta que se case ó se venda si es hija; pues notá otra cláusula que hacen aquí las cortesanas, prometen de se vestir de blanco ó pardillo, y dicen que lo han de comprar de limosnas, y ansí van vestidas á expesas del compaño; y esto de los compadres es así.
Auctor. No se lo consentirian esto, y otras mil supersticiones que hacen, en España.
Silv. Pues por eso es libre Roma, que cada uno hace lo que se le antoja, agora será bueno ó malo, y mirá cuanto, que si uno quiere ir vestido de oro ó de seda, ó desnudo ó calzado, ó comiendo ó riendo, ó cantando, siempre vale por testigo, y no hay quien os diga, mal haceis ni bien haceis, y esta libertad encubre munchos males; ¿pensais vos que se dice en balde por Roma Babilon, sino por la muncha confusion que causa la libertad? ¿no mirais qué se dice, Roma meretrice, siendo capa de pecadores? aquí, á decir la verdad, los forasteros son muncha causa, y los naturales tienen poco del antiguo natural, y de aquí nace que Roma sea meretrice y concubina de forasteros, y si se dice guay, bien lo dice, haz tu y haré yo, y mal para quien lo descubrió; hermano, ya es tarde, vámonos, y haga y diga cada uno lo que quisiere.
Auctor. Pues año de veinte é siete dexa á Roma y véte.
Comp. ¿Por qué?
Auctor. Porque será confusion y castigo de lo pasado.
Comp. A huir quien más pudiere.
Auctor. Pensá que llorarán los barbudos, y mendicarán los ricos, y padescerán los susurones, y quemarán los públicos y aprobados ó canonizados ladrones.
Comp. ¿Cuáles son?