Loz. Decime, señores, ¿quién tiene cargo de tomar mozos en casa deste señor?
Palafrenero. Voto á Dios que es vuestra merced española.
Loz. Señor, sí; ¿por qué no? ¿soy por ventura tuerta ó ciega? ¿por qué me tengo despreciar de ser española? muy agudillo salistes, como la hija del herrero que peyó á su padre en los cojones; tornaos á sentar.
Palaf. Señora, teneis razon.
Escudero. Señora, si no le pesa á vuestra merced, ¿es ella el mozo? que todos la tomarémos.
Loz. Por Dios sí, que á vos busco yo, sé que no soy lecho que me tengo de alquilar.
Badajo. No lo digo por tanto, sino porque no veo venir ninguno con vuestra merced, pensé que queríades vos, señora, tomarme á mí por servidor.
Loz. Déxese deso hoy, respóndame á lo que demando.
Otro. Señora, el maestro desta lo tomará, que lo ha menester.
Loz. Señor, por su vida que me lo muestre.