Loz. Pues no es la mitad de lo que os diré; que tomé tanta malenconía, que daba con mi cabeza por tierra, y porrazos me he dado en esta cara, que me maravillo que esta alxaqueca no me ha cegado.
Cam. ¡Ay! ¡ay! ¡guayosa de vos, cómo no sois muerta!
Loz. No quiero deciros más, porque el llorar me mata, pues que soy venida á tierra que no faltará de que vivir; que ya es vendido el anillo en nueve ducados, y di dos al arriero, y con estotros me remediaré si supiese hacer melcochas ó mantequillas.
MAMOTRETO IX.
Una pregunta que hace la Lozana para se informar.
Loz. Decíme, señoras mias: ¿sois casadas?
Beat. Señora, sí.
Loz. ¿Y vuestros maridos en qué entienden?
Ter. El mio es cambiador, y el de mi prima lencero, y el de esa señora que está cabo vos es borceguinero.