MAMOTRETO XXIII.
Cómo fué la Lozana en casa desta cortesana, y halló allí á un canónigo, su mayordomo, que la empreñó.
Loz. Paz sea en esta casa.
Esclava. ¿Quién está ahí?
Loz. Gente de paz, que viene á hurtar.
Escl. Señora, ¿quién sois? para que lo diga á mi ama.
Loz. Decí á su merced que está aquí una española, á la cual le han dicho que su merced está mala de la madre, y le daré remedio si su merced manda.
Escl. Señora, allí está una gentil mujer, que dice no sé qué de vuestra madre.
Cortesana. ¿De mi madre? vieja debe ser, porque mi madre murió de mi parto; ¿y quién viene con ella?