Loz. Sí, por mi vida, y su pandero trae. Mill cantares nos dirá el bellaco, y ¿no mirais? anillos y todo ¡muéranse los barberos!

Sietecoñicos. Mueran por cierto, que muy quexoso vengo de vuestro criado, que no me quiso dar tanticas de blanduras.

Loz. Anda, que bueno vienes, borracho, alcohol y todo, no te lo sopiste poner, calla que yo te lo adobaré, si te miras á un espejo, verás la una ceja más ancha que la otra.

Sietec. Mira qué norabuena, algun ciego me querria ver.

Loz. Anda, que pareces á Francisca la Fajarda, entra, que has de cantar aquel cantar que dixiste cuando fuimos á la viña á cenar, la noche de marras.

Sietec. ¿Cuál? ¿Vayondina?

Loz. Sí, y el otro.

Sietec. ¿Cuál? ¿Bartolomé del Puerto?

Loz. Sí, y el otro.

Sietec. Ya, ya, ¿Ferreruelo?