Porque el Cesar va contigo.
DEDICATORIA.
Los Celebres Pintores comunmente tienen por estilo, ilustrar lo admirable de sus pinturas cõ los realçados matizes del oro de mas superiores quilates, para que consiga entera perfeccion lo q̃ sus manos obraron; gouernadas de la subtilidad de sus ingenios. Exemplo tan aplaudido de mi deßeo, que a su imitacion ha sido forçoso valerme de la proteccion de V.S. para que este pequeño Tratado tenga de grande los soberanos realces que adquiere, ilustrado con el oro purisimo de su Nobleza, conocida tanto, que me esensa de ponderatiuos Elogios, puesto que para nadie se escribe lo q̃ todos saben. El fruto primero es, que ha produzido la esterilidad de mi talento; pero nace con tan buen pie, que desde luego busca los de V.S. por hallar este Tratado en ellos su mayor perfeccion; pues demas de las partes excelentissimas que le adornã que son inumerables, ha conseguido el gustoso entretenimiento de la Dança, con tãta destreza y gracia, que se conocẽ en V.S. sus mayores primores. El trabajo y euydado possible he puesto en escriuirlo, acertarlo a hazer ha sido mi pretension: el lograrlo es dificultoso, pero quãdo aya errado, no en todo, porque es fuerça concederme el acierto de dirigirlo a V.S. A quien suplico se digne de ampararlo, por quiẽ es, y porq̃ es el primer Tratado q̃ desta materia se escribe, y yo el primero q̃ lo pone en execucion, y el q̃ mas desse a seruir a V.S. A quien Dios guarde felicisimos años, cõ los acrecentamientos de Estado q̃ merece, y este humilde esclauo de V.S. deßea, &c.
Iuan de Esquivel Nanvarro
AL LECTOR.
Es vna gracia de las mayores que Dios concede a sus criaturas, la auilidad que se aplica a exercicios honrosos; y para que se obre aquello que se dessea, hora sea oficio, arte, o ciencia, se ha de solicitar con el trabajo, procurandolo mas cierto y perfecto de aquella en que se pone el objeto, cursandolo y comunicandolo cõ personas cientificas, estudiando en ello a todas horas: porque la continuacion y esperiencia larga purifica el ingenio para alcançar lo que se pretende, y sobre aquello fundar y realçar el arte con nueuos primores y excelencias: y los grandes Maestros y Antiguos de qualquier facultad fueron tan superiores porque lo adquirieron a fuerça del trabajo, con su gran natural, dexandonos exemplo para que los imitemos. Y, assi el que se determinàre a ser Maestro de Dançar, necesita de mucho estudio y trabajo, obrando lo que se les enseñó ordinariamente con el instrumento en las manos; de suerte que quando se publique por tal Maestro, y manifieste lo que sabe, no dè lugar a la censura de los que lo entienden. Esto lo digo porque muchos Maestros, assi de Dançar como de otro genero, sin atẽder a su reputacion, vsan licenciosamente (sin ciencia) el auilidad a que se inclina, echando a perder todo quãto viene a sus manos, y en especial los de este arte del Dançado, que las personas que estos enseñaren, aunque sean de muy buenas partes y abilidad, ellos con su mala doctrina y falsos mouimientos, los hazẽ torpes y malparecidos, especialmente los Maestros que no tienen Escuelas; porque estos ni saben Dãçar, ni entienden las circunstancias de la Dança, que son muchas, y no siruen de mas, que de lleuar, y por mejor dezir hurtar el dinero que reciben por echar a perder sus Dicipulos. Y lo peor es, que estos ignorantes censuran la doctrina de los grandes Maestros, por acreditar sus borrones. Y assi el que pretendiere ser Maestro de Dançar, primero que lo ponga en execucion, tome documentos de los superiores, y passe los ojos por este Tratado, y verá la doctrina que guardan los insignes Maestros que oy ay, assi en la Corte, como en esta Ciudad, que son las partes adonde con mas destreza, gala y compostura se exerce el Dançado, porque en todo esta Ciudad es hermana de la Corte.