las honras recebidas

del Dueño de las almas y las vidas,

el diuino Profeta

dançò, y el Cielo su seruicio acera,

Pagandole en gloriosas esperanças

las Reales mudanças

que assi le aprouecharon,

que a la gloria de Dios le colocaron,

y en su Esfera excelente

ha de viuir glorioso eternamente.