obrandolo de modo,
que fue Iudith en esta fiesta el todo.
Ninguno por cruel, ni por seuero,
por robusto y entero,
soberuio y desabrido,
la gracia del Dançar ha aborrecido:
porque aquel Rey Tyrano,
que la inocencia persiguio inhumano,
Tanto gustô de ver Dançar ayrosa
a Herodias hermosa,