que la Lyra que puso el cerco en Tracia.
Gloriosamente tuve diuertidos
a vn tiempo dos sentidos,
sin penetrar qual fuera
quien mayor suspension al alma diera
el que oyò suauidades,
o el que en sus dedos vio velozidades.
Si el diestro Apolo huuiera merecido
que llegasse a su oido
lo canoro y suaue