Las causas principales que me expusieron a escriuir (aunque con rudo estilo) este breue Tratado, á sido manifestar a los curiosos, el aprecio grande, que se debe hazer del Arte de dançar; poniendoles por exemplo, lo que refiere el capítulo primero de sus excelencias, que es quanto en esta parte à podido conseguir mi cuydado, y lo bastante para el conocimiento de ellas: y por auer yo fomentado desde que vine de la Corte las Escuelas que oy tiene esta ciudad, e introduzido en ellas, a costa de mucho desvelo, la heroyca doctrina de mi insigne Maestro Antonio de Almenda, que entonces no auia quien la siguiesse de todo punto, si bien pretendian imitarla: y parecerme que para mayor perfeccion de los discipulos, que en Seuilla y otras partes continuan las Escuelas, y se aplicã afectuosamente à auilitarse en este tan prouechoso, como agradable exercicio, les sera importantissimo tenerla por escrito; pues los documentos que aprendi de mi Maestro, (oluidados nunca, y siempre venerados de mi memoria) concedierõ alas a mi pluma, para darlos en este Tratado a la estampa, antes que se publicasse otro, que tuue noticia se pretendia escriuir, comunicandolos, por ella a todos, aunque sucintamẽte. Porque en este y en los futuros siglos se siga y estime la doctrina de mi Maestro y viua su fama, y de los que en estos discursos he particularizado, eternamente; sin que el oluido, ni la embidia puedan ofender el honor que merecen. Si en ellos el lector hallare algun acierto, el loor de el se le deue a mi Maestro, mas si apuntare algunos yerros, considerelos por mios, pues aquel nacio de su enseñança, y estos de mi unsuficiencia: y aunque tenga muchos que censurar, conforme su parecer, perdonelos piadoso, o corrijalos escriuiendo otro Tratado, que se ajuste mas con su entendimiento, para que assi venga a conocer, que es mas facil dezir mal, que escriuir bien.
Despues de escrito este libro, fue Dios
seruido de lleuarse a Marcos Gomez Maestro
de dançar, y en su lugar a mi instancia,
puso Escuela Diego Moron de Acebedo,
discipulo de Ioseph Rodriguez Tirado, y
lo pongo por escrito para q̃ se sepa que mi
Maestro y Francisco ramos, no solamente
tienen discipulos Maestros, sino que
tambien sus discipulos tienen
discipulos por
Maestros.
Dezimas de Alonso Ramìrez, al Autor.
Qve tiempo avrá, que consuma
las que oy gozais alabanças,
si le dá eternas mudanças
el vuelo de vuestra pluma:
nadie embidioso presuma
igualaros, pues ya es llano,