[58] Fórmula que los autores de entonces ponían al fin de sus manuscritos.

[59] Esto parece una alusión sarcástica á las comedias posteriores de Cervantes.

[60] En los Hijos ilustres de Sevilla, por Don Fermín Arana de Valflora, Sevilla, 1791, se omite su nombre.

[61] En una hoja volante, titulada Carta de un cortesano á uno de los señores obispos destos reynos, Madrid y noviembre 18 de 1623, se dice: Han dado hábito á Don Diego Ximénez de Enciso, veinte i quatro de Sevilla. Montalván, en su Para todos, celebra particularmente Los Médicis de Florencia, de Enciso, que califica de regla y arquetipo de todas las grandes comedias.

[62] Baena: Hijos ilustres de Madrid.—D. Nicolás Antonio.

[63] La colección de las comedias de Montalbán (comedias de Juan Pérez de Montalbán, tomo I: Alcalá, 1638; tomo II: Madrid, 1639, y después los dos en Valencia, 1652), contiene sólo 24 títulos, pero existen otras muchas sueltas.

[64] La edición más antigua es de Huesca, de 1633. Entre los diversos materiales incluídos en esta obra, hay también un catálogo de escritores y poetas famosos, naturales de Madrid, importante para la historia de la literatura española, puesto que por ellos se puede fijar la época de la vida de muchos autores, sobre los cuales faltan de todo punto datos cronológicos.

[65] Curiosa seguramente es la anécdota que sigue. Un día se encontraban juntos en la corte Quevedo y Montalbán; estaba expuesto un cuadro de Velázquez, y el Rey y los cortesanos lo examinaban y juzgaban. El cuadro representaba á San Jerónimo, azotado por ángeles por leer libros profanos. Montalbán, por indicación del Rey, improvisó los versos,

Los ángeles a porfía
Al Santo azotes le dan
Porque á Cicerón leía...

Y Quevedo entonces, interrumpiéndolo, terminó la estrofa de esta manera: