El renegado Zanaga, del licenciado Bernardino Rodríguez, vicario de Santibáñez, diócesis del obispado de Coria.

Segunda parte de El corsario Barbarroja y huérfano desterrado, del licenciado Juan Sánchez, natural de Piedrahita.

Los celos de Rodamonte, del Dr. Mira de Mescua.

La bienaventurada madre Santa Teresa de Jesús, de Luis Vélez de Guevara.

El cerco de Tremecén, de Guillén de Castro.

El espejo del mundo, de Luis Vélez de Guevara.

Tragedia famosa de Doña Inés de Castro, del licenciado Mexía de la Cerda.

Casi más raras que las antiguas colecciones de comedias son las de entremeses. Entre las más interesantes y menos comunes, están las siguientes:

Entremeses nuevos de varios autores: Zaragoza, 1640, Pedro Esquer. Contiene muchos entremeses de Tirso de Molina.

Ociosidad entretenida en varios entremeses, bailes, loas y jácaras escogidos de los mejores ingenios de España: Madrid, 1668. Contiene entremeses de Calderón, Matos Fragoso, etc.